Misa a la Virgen del Carmen
La Virgen del Carmen, nuestra Patrona, nos invita a poner en sus manos aquello que llevamos en el corazón. Solicita una Misa para encomendar a Dios a tu familia, tus proyectos y preocupaciones, o para agradecer por las bendiciones recibidas.
Al solicitar una Misa, un sacerdote presentará tus intenciones durante la celebración de la Eucaristía, uniéndose contigo en la oración. El 100% de tu donación va en apoyo de un sacerdote y su misión, especialmente allí donde hay necesidad y dolor.
La Virgen del Carmen, Madre de Chile
La devoción a la Virgen del Carmen forma parte del alma de nuestro pueblo. Desde los albores de la Independencia hasta nuestros días, su manto ha cobijado a generaciones de chilenos en momentos decisivos.
Fue proclamada oficialmente Patrona de Chile por el general Bernardo O’Higgins, y desde entonces su imagen ha acompañado a nuestro país en momentos de dificultad y también de alegría.
Hoy seguimos confiando en ella como una buena Madre que escucha y consuela, guía y fortalece. Pon tus intenciones bajo su manto y únete a la oración de un sacerdote.
Tu donación sostiene la misión de un sacerdote
Al solicitar esta Misa, no solo encomiendas tus intenciones a Dios: también contribuyes a que un sacerdote pueda continuar su misión al servicio de la Iglesia y de quienes más necesitan acompañamiento espiritual.
Solicita una Misa a la Virgen del Carmen y confía tus intenciones a su maternal intercesión.